En la historia de la Copa del Mundo se recuerda a los grandes equipos y a los mejores futbolistas. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de uno de los protagonistas más importantes: el balón. En este artículo repasamos todos los balones de los Mundiales. Desde los arcaicos y pesados de las primeras ediciones hasta los actuales, que han evolucionado hasta convertirse en auténticas piezas de ingeniería.
Tiento y T-Shape (Uruguay 1930)
En la primera final de la historia, la rivalidad entre Uruguay y Argentina era tal que no se pusieron de acuerdo con qué balón jugar. Finalmente, se optó por usar uno de fabricación argentina (el Tiento) en la primera mitad y uno uruguayo (el T-Shape, más pesado y grande) en la segunda. Curiosamente, los argentinos se fueron al descanso por delante en el marcador y los charrúas remontaron en la reanudación tras el cambio de esférico.
Ambos eran balones de cuero natural con una «boca» por donde se introducía la cámara de aire, la cual se cerraba con cordones de cuero. Jugar con ellos mojados era un auténtico peligro para los futbolistas, especialmente al rematar de cabeza, debido a la dureza del material y la costura.

Federale 102 (Italia 1934)
Para la segunda edición mundialista, el régimen de Mussolini impulsó un balón de fabricación nacional. El Federale 102 introdujo una innovación clave: sustituyó los cordones de cuero por unos de algodón, mucho más suaves, lo que redujo las lesiones en los jugadores al impactar con la zona de la costura.

Allen (Francia 1938)
El Allen fue el primer balón que incluyó la marca del fabricante impresa en el cuero. Muy similar a su predecesor, mantenía los paneles color marrón, pero su diseño era algo más esférico y equilibrado, facilitando un juego un poco más técnico en el último mundial antes del parón por la Segunda Guerra Mundial.

Super Duplo T (Brasil 1950)
El balón del Mundial del ‘Maracanazo‘ trajo una revolución fundamental: desapareció el cordón externo. Gracias a una válvula de inflado similar a las actuales, el balón era totalmente liso. Esto permitió que el juego aéreo fuera mucho más seguro para los delanteros de la época.

Swiss World Champion (Suiza 1954)
Este modelo rompió con la estética del cuero oscuro. Fue el primer balón de color amarillo intenso, diseñado para mejorar la visibilidad tanto de los jugadores como de los espectadores en las gradas. Además, se aumentó el número de paneles a 18 para hacerlo más redondo.

Top Star (Suecia 1958)
El balón con el que Pelé maravilló al mundo fue elegido tras una prueba de la FIFA entre más de cien modelos diferentes. Era de un tono amarillento y destacaba por su excelente tratamiento de impermeabilización, evitando que ganara peso excesivo en caso de lluvia.

Crack (Chile 1962)
A pesar de su nombre, el Crack no tuvo una gran acogida. Introdujo paneles de forma rectangular que buscaban una esfera perfecta, pero solía perder presión rápidamente. De hecho, en el partido inaugural hubo que cambiar varios balones porque se deformaban en pleno juego.

Challenge 4-Star (Inglaterra 1966)
Fabricado por Slazenger, fue el último balón antes de la era Adidas. De color naranja intenso, recuperó el diseño de paneles rectangulares y, sin lugar a dudas, es uno de los más bonitos. Fue el protagonista de uno de los goles más polémicos de la historia: el «gol fantasma» de Geoff Hurst en la final contra Alemania.

Telstar (México 1970)
La historia de los balones de los Mundiales tuvo un antes y un después en México 1970. Adidas presentó el mítico modelo Telstar con sus 32 paneles blancos y negros que tantas veces hemos visto. Se diseñó así específicamente para la televisión. El contraste de colores permitía que los espectadores vieran el balón con claridad en sus pantallas, tanto en color como en blanco y negro.

Telstar Durlast (Alemania 1974)
Idéntico en cuanto a diseño al modelo anterior, el Durlast mejoró el recubrimiento de poliuretano para hacerlo más resistente al agua. Fue el balón con el que la Naranja Mecánica de Johan Cruyff y la Alemania de Franz Beckenbauer lucharon por el título en el Olímpico de Munich. El esférico respondió con una durabilidad nunca vista hasta entonces.

Tango (Argentina 1978)
Adidas creó un diseño que duraría dos décadas. El Tango introdujo las «triadas» que creaban la ilusión óptica de formar círculos sobre el balón. Fue un éxito absoluto de ventas y se convirtió en el estándar estético del fútbol moderno durante muchos años.

Tango España (España 1982)
El Tango España fue el último balón de cuero auténtico usado en una Copa del Mundo. Incorporó costuras impermeabilizadas para evitar que el balón empapara, algo vital en las sedes del norte de España donde la lluvia solía ser protagonista.

Azteca (México 1986)
Primer balón 100% sintético. Esto quiere decir que el esférico ya no absorbía ni una gota de agua, manteniendo su peso ligero. Su diseño incluía motivos inspirados en la arquitectura y los murales de la cultura azteca. Pasó a la historia por los goles de Maradona, especialmente en el partido contra Inglaterra de cuartos de final.

Etrusco Único (Italia 1990)
Uno de los peores Mundiales de la historia tuvo uno de los mejores balones de los Mundiales. Un diseño precioso que rendía homenaje a la antigua Italia con tres cabezas de león etrusco en sus triadas. Incorporó una capa interna de espuma negra de poliuretano que le daba mucha más velocidad al ser impactado.

Questra (USA 1994)
Los nacidos en los 80 sentimos una gran nostalgia por este balón y por este Mundial. Diseñado para favorecer el espectáculo en Estados Unidos, era un esférico mucho más blando y rápido, lo que le permitía imprimir efectos más pronunciados, aunque los porteros se quejaron de su comportamiento algo impredecible.

Tricolore (Francia 1998)
Rompió con el blanco y negro introduciendo el color azul, rojo y blanco de la bandera francesa. Incorporó una capa de micro-burbujas llenas de gas que lo hacían extremadamente resistente y reactivo al golpeo del futbolista. Poco a poco la tecnología iba cobrando protagonismo.

Fevernova (Corea y Japón 2002)
Adidas abandonó el diseño Tango. El Fevernova lucía una estética inspirada en la cultura asiática y fue bastante criticado por ser demasiado ligero. Algunos futbolistas se atrevieron a compararlo con un balón de playa por su vuelo errático.

Teamgeist (Alemania 2006)
Con solo 14 paneles, el Teamgeist buscaba reducir las irregularidades de la superficie. Esto eliminaba los puntos muertos del balón, haciendo que la dirección del disparo fuera mucho más precisa para los especialistas. Tuvo una buena acogida por parte de los futbolistas.

Jabulani (Sudáfrica 2010)
El balón más polémico de la historia moderna. Su superficie lisa sufría un efecto de cambio de dirección violento cuando iba por el aire. Porteros como Iker Casillas lo calificaron de «terrible», aunque permitió goles espectaculares desde larga distancia. El gol de Iniesta fue anotado con este balón.

Brazuca (Brasil 2014)
Tras la polémica del Jabulani, Adidas volvió a la estabilidad. El Brazuca, con 6 paneles que encajaban como un puzle, ofreció un equilibro perfecto entre velocidad y control, siendo uno de los favoritos de los futbolistas que tuvieron la oportunidad de usarlo.

Telstar 18 (Rusia 2018)
Un homenaje al clásico de 1970. Recuperó la estética pixelada e incorporó un chip NFC que permitía a los usuarios interactuar con el balón y acceder a contenido exclusivo mediante sus teléfonos móviles. Una revolución tecnológica inimaginable años atrás.

Al Rihla (Qatar 2022)
Diseñado para la velocidad del fútbol actual. Es el balón que más rápido viaja por el aire en la historia y el primero en incluir sensores para ayudar al fuera de juego semiautomático enviando datos al VAR. Otro ejemplo de evolución tecnológica.

Trionda (Mundial 2026)
Cerramos la lista de los balones de los Mundiales con el Trionda. Estados Unidos, México y Canadá contarán con un esférico con solo cuatro paneles, minimizando la resistencia al aire. Su diseño integra los colores de los anfitriones y cuenta con tecnología de precisión absoluta.

Imagen principal: Tour da Taça da Copa do Mundo. Foto: Cristino Martins / Agéncia Pará / CC BY 2.0.

Filólogo. Amante del fútbol histórico. El que tuvo la idea de hacer todo esto.




