Estadio Tianhe, sede de la final del primer Mundial Femenino de la FIFA.

China 1991: El primer Mundial Femenino de la historia

El 16 de noviembre de 1991, el fútbol rompió una barrera histórica. China fue la sede del primer Mundial Femenino de la historia reconocido y organizado de forma oficial por la FIFA.

Antes se habían disputado dos Mundiales ‘clandestinos’. Italia y México fueron testigos de los primeros intentos en 1970 y 1971 respectivamente. Sin embargo, a pesar del éxito de público de ambas ediciones, hubo que esperar 20 años más para tener un Mundial de Fútbol Femenino oficial: China 1991.

Estadio Tianhe: La joya del primer Mundial Femenino

Una de las claves del éxito del Mundial de China 1991 fue su sede principal. El Estadio Tianhe, construido en 1987, albergó el partido inaugural y, por supuesto, la final que enfrentó a Estados Unidos y Noruega ante más de 60.000 espectadores.

Aquella primera edición contó con la presencia de 12 selecciones:

  • UEFA: Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania e Italia.
  • CONCACAF: Estados Unidos.
  • CONMEBOL: Brasil.
  • AFC: Japón, China y China Taipéi.
  • CAF: Nigeria.
  • OFC: Nueva Zelanda.

Michelle Akers: Máxima goleadora

Si hay un nombre que destacar en aquel primer Mundial Femenino de la historia es el de Michelle Akers. La futbolista lideró a Estados Unidos anotando la friolera de 10 goles. Esta cifra la convierte en la máxima goleadora en una sola edición de la Copa del Mundo.

A pesar de la capacidad anotadora de Akers, el Balón de Oro a la mejor futbolista fue para su compatriota Carin Jennings que cuajó una actuación estelar a lo largo de todo el torneo y anotó seis goles. Esto deja bien a las claras el dominio del equipo estadounidense en esta primera edición.

Las estadounidenses avanzaron con paso firme venciendo sus tres partidos de la fase de grupos. A partir de ahí se impusieron con autoridad a China Taipéi en cuartos de final (7-0) y a Alemania en semifinales (5-2).

Por su parte, Noruega supo reponerse al varapalo que supuso su contundente derrota en el partido inaugural contra China (4-0) y fue mejorando su rendimiento. Las nórdicas pasaron como segundas de grupo y eliminaron a Italia en cuartos (3-2) y a Suecia en semifinales (4-1).

La gran final: Estados Unidos Vs Noruega

De esta forma, Estados Unidos y Noruega se citaron en la primera final de la historia. Aunque las sensaciones de ambas eran muy distintas y las americanas partían como favoritas, lo cierto es que el partido fue mucho más reñido de lo esperado.

El 30 de noviembre de 1991, el Estadio Tianhe se vistió de gala y más de 60.000 espectadores pudieron disfrutar de un gran espectáculo.

Cabe recordar que en aquella primera Copa del Mundo, los partidos tenían una duración de 80 minutos ya que la FIFA consideraba que 90 podían ser demasiados para las futbolistas. Por suerte, esta regla fue modificada en las siguientes ediciones.

Michelle Akers abrió el marcador a los 20 minutos de juego. Sin embargo, la respuesta de Noruega no se hizo esperar y Linda Medalen logró el tanto del empate. Cuando todo parecía indicar que el campeón tendría que decidirse en la prórroga, llegó el gol de la victoria en el minuto 78, de nuevo, obra de Akers.

De esta forma, Estados Unidos se convirtió en el campeón del primer Mundial Femenino de la historia. Las americanas lograban un éxito en un deporte que poco a poco iba ganando adeptos en un país que, hasta ese momento, tenía en poca consideración al soccer.

 

El Mundial de China 1991 fue el primer paso hacia la profesionalización del fútbol femenino. El impacto de aquella primera edición, el éxito de público y la calidad técnica de las futbolistas que se dieron cita en el primer Mundial fueron el espaldarazo definitivo para asentar la Copa del Mundo. Desde entonces, el crecimiento ha sido imparable y la competición goza de una gran salud.

Imagen principal: Estadio Tianhe (Cantón), sede de la final de 1991. Foto: Tim Wu / CC BY-SA 4.0