Mario Alberto Kempes en la final del Mundial 1978 celebrado en Argentina

Mundial 1978: El primero de Argentina

El Mundial 1978 celebrado en Argentina es uno de los más turbios y polémicos de la historia. En un país dirigido y gobernado bajo la dictadura de Jorge Rafael Videla, la Copa del Mundo sirvió para tapar algunas de las atrocidades que se sucedían en el día a día. En lo deportivo, César Luis Menotti dejó fuera a Diego Armando Maradona, considerado ‘El Pibe de Oro’, en una decisión que causó un gran revuelo entre la afición argentina.

Videla y el Mundial como arma de propaganda

El torneo se desarrolló bajo el férreo control de la Junta Militar. Para el régimen, el Mundial 1978 no era solo un evento deportivo, sino una operación de marketing a escala global diseñada para limpiar su imagen ante las crecientes denuncias por violaciones de los derechos humanos.

Mientras en las canchas se festejaban goles, a escasos metros del Estadio Monumental, en centros como la ESMA, se vivía el horror de la represión. El fútbol fue utilizado como anestesia momentánea para un pueblo castigado y la imagen de Videla entregando el trofeo de campeón a Daniel Passarella, capitán argentino, quedó grabada como símbolo de éxito de todo el país.

El camino de Argentina hacia el título

La Albiceleste no tuvo un camino fácil. En la fase de grupos, en Buenos Aires, Argentina venció con apuros a Hungría y Francia (ambos por 2-1) y perdió contra Italia.

Para la segunda fase, el equipo argentino se desplazó al Gigante de Arroyito, estadio de Rosario Central. La cercanía del público al terreno convirtió la cancha en una olla a presión que fue clave para el éxito de Argentina. Tras vencer a Polonia (2-0, con doblete de Kempes) y empatar contra Brasil (0-0), los argentinos se la jugaban en el último partido contra Perú.

Argentina 6 Perú 0: ¿Gesta o amaño?

El encuentro contra los peruanos es uno de los más controvertidos y polémicos de la historia de los Mundiales. Los argentinos necesitaban una victoria por al menos cuatro goles de diferencia para lograr el pase a la final. El 6-0 final estuvo envuelto en teorías de la conspiración que persisten hasta hoy.

Se ha escrito mucho sobre este partido. Varios futbolistas peruanos contaron que el propio Videla entró en el vestuario de Perú junto al secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, para tratar de presionar al equipo. También se habló de un acuerdo comercial entre Argentina y Perú de grano y trigo, mercancía que fue transportada en barco.

En entrevistas posteriores, futbolistas que formaban parte de aquella selección peruana como José Velásquez y Juan Carlos Oblitas, acusaron a algunos compañeros como el defensa Rodulfo Manzo y al portero Ramón Quiroga de dejarse perder. Sin embargo, la estrella del equipo, Teófilo Cubillas, siempre negó los hechos y afirmó que la selección argentina fue muy superior a ellos: «No hubo nada. Argentina era una máquina imparable en aquel momento. Si hubiésemos jugado tres veces nos hubieran vuelto a golear».

Sea como fuere, los futbolistas argentinos siempre defendieron la legitimidad de su victoria. Algunos destacan el hecho de que Perú estrelló un balón en el poste al inicio del choque como muestra de que la selección peruana no entregó el partido. Sin embargo, la sombra del amaño y la sospecha siempre estará presente en aquella goleada.

Argentina 6 Perú 0 en el Mundial de 1978
Kempes anota un gol en el Argentina-Perú del Mundial de 1978 (Wikimedia Commons/ Dominio Público)

Mario Alberto Kempes: Figura del Mundial 1978

Dejando a un lado la polémica, lo cierto es que Argentina y Holanda se vieron las caras en la gran final. El Estadio Monumental de Buenos Aires, totalmente abarrotado, fue testigo de un partido que forma parte de la historia.

La Naranja Mecánica, ya sin su líder Johan Cruyff, logró colarse de nuevo en una final después de caer en la de 1974 contra Alemania. El equipo mantenía la idea de juego, conocido como Fútbol Total, que sorprendió al mundo cuatro años antes e incluso sin su gran estrella, estuvo a punto de llevarse el título.

Argentina y Holanda antes de la final de 1978
Los jugadores de Argentina y Holanda forman antes de la final de 1978 (Wikimedia Commons / Dominio Público).

Todo parecía ponerse de cara para los argentinos después de un gol de Kempes en el minuto 38. Con resultado de 1-0 ambos equipos se retiraron al descanso. Sin embargo, la segunda parte, fue dominada por los neerlandeses que no solo lograron empatar a falta de diez minutos para el final con un gol de Dick Nanninga, sino que tuvieron la victoria en sus manos.

En el minuto 90, Rob Rensenbrink superó a Fillol pero el balón se estrelló en el poste. La acción hizo palidecer a las más de 70.000 almas que llenaban las gradas del Monumental que veían como el título pendía de un hilo. El campeón iba a definirse en la prórroga.

Fue entonces cuando la figura de Mario Alberto Kempes volvió a emerger. ‘El Matador’ logró el 2-1 en el minuto 105 y Daniel Bertoni, a falta de cinco para el final del tiempo extra, marcó el 3-1 definitivo ante el júbilo del pueblo argentino.

La Albiceleste, con futbolistas como Fillol, Passarella, Luque, Ardiles, Bertoni o Kempes,  alzaba la primera Copa del Mundo de su historia. Este último, además, se proclamaba máximo goleador (Bota de Oro) con seis goles y mejor jugador (Balón de Oro) del torneo.

Imagen princpial: Wikimedia Commons / Dominio Público.