Pelé en el Mundial de México 1970.

Mundial de México 1970: El tercero de Brasil y de Pelé

El Mundial de México 1970 supuso un antes y un después en la historia del fútbol. Para muchos fue la mejor cita mundialista de todos los tiempos alcanzando un cénit estético que transformo este deporte en un fenómeno de masas. En MUNDIALES.ES analizamos todo lo sucedido en una Copa del Mundo en la que Brasil y Pelé se consagraron como los grandes dominadores bajo un sol abrasador y la exigente altitud mexicana.

El primer Mundial en color y nuevo reglamento

La edición de 1970, como decíamos, supuso toda una revolución. Por primera vez, el Mundial de fútbol pudo verse en color por televisión. De esta forma, el amarillo de la Canarinha o el azul de la Azzurra brillaron con luz propia a lo largo del torneo y, por supuesto, en la gran final. Este avance tecnológico cambió para siempre la relación entre el fútbol, los patrocinadores y el público en general.

Otro gran desafío para la organización era el sofocante calor y la altitud a la que los jugadores tuvieron que enfrentarse. Se temía que el espectáculo pudiera resentirse pero fue todo lo contrario. Se vieron partidos vibrantes y llenos de emoción que forman parte de la historia de la Copa del Mundo. Además, se realizaron algunos importantes cambios en el reglamento:

  • Tarjetas: Tras la dureza del Mundial de Inglaterra 1966, se introdujeron por primera vez las tarjetas amarillas y rojas para proteger a las grandes figuras. La primera tarjeta amarilla la recibió el soviético Kakhi Asatiani en el partido inaugural contra México. Curiosamente, no hubo ningún expulsado en todo el campeonato.
  • Sustituciones: Se permitieron dos cambios por equipo en cada partido con el objetivo de dar descanso a algunos futbolistas por culpa del calor.
  • Adidas Telstar: El Mundial de México 1970 vio nacer al icónico balón de 32 paneles blancos y negros diseñado para ser perfectamente visible en las pantallas de la época.

Brasil 1970: La mejor selección de la historia

En lo estrictamente deportivo, no podemos dejar de hablar de la selección de Brasil. La Canarinha, con Mario Zagallo en el banquillo, presentó un equipo de ensueño que, para muchos, es el mejor de la historia de los Mundiales.

Brasil desafió toda táctica conocida con una formación integrada por cinco ’10’ en la alineación titular: Pelé, Rivellino, Tostao, Gerson y Jairzinho. Cada uno de ellos líderes de sus respectivos equipos (Santos, Corinthians, Cruzeiro, Sao Paulo y Botafogo).

Formación de la selección de Brasil en el Mundial de México 1970 con Pelé, Jairzinho y Carlos Alberto.
La mítica formación de Brasil en el Mundial de México 1970 (Foto: Wikimedia Commons/ Dominio Público)

Como era de imaginar, aquel equipo destacó por su increíble juego de pases y combinación. Cada pieza supo integrarse a la perfección y el ataque brasileño compensaba con creces sus carencias a la hora de defender. Gerson ponía la inteligencia, Rivellino la potencia y regate, Tostao la movilidad y Pelé la genialidad total. Mención aparte merece Jairzinho que anotó un gol en cada uno de los partidos que disputó su equipo en aquel Mundial de México 1970, un récord que perdura en el tiempo.

Los brasileños lograron ganar todos los partidos de su grupo y pasó como campeón. Especialmente recordado fue el partido contra Inglaterra en el que Gordon Banks, guardameta inglés, realizó La Parada del Siglo tras un impresionante remate de cabeza de Pelé. A pesar de todo, Brasil se impuso por un ajustado 1-0.

Brasil-Uruguay: La sombra del Maracanazo

En semifinales Brasil tuvo que enfrentarse a su némesis: Uruguay. Con la sombra del fantasma del Maracanazo, los brasileños tuvieron que hacer frente a un equipo que se caracterizaba por su dureza y su tremenda resistencia física. El jogo bonito tenía un gran reto por delante.

Para colmo, los uruguayos lograron adelantarse muy pronto en el marcador con un gol de Cubilla. Sin embargo, los brasileños lograron empatar justo antes del descanso gracias a un tanto de Clodoaldo que dio calma al equipo. En la segunda parte Brasil sentenció con dos goles más obra de Jairzinho y Rivellino para poner el 3-1 definitivo.

En este partido entre brasileños y uruguayos, Pelé hizo una jugada antológica que pasó a la historia. Conocida como ‘el no gol de Pelé‘, el futbolista brasileño recibió un pase de Tostao y ante la salida del portero uruguayo Mazurkiewicz dejó pasar el balón. Su posterior disparo se marchó fuera rozando el poste derecho.

El partido del siglo: Alemania-Italia

Pero el Mundial de México 1970 no fue solo Brasil. Las potencias europeas tuvieron que adaptarse a las adversidades para ir superando etapas en el campeonato. Alemania e Inglaterra, finalistas en 1966, volvieron a verse las caras en cuartos de final y esta vez los alemanes tuvieron su venganza.

Aunque los ingleses se adelantaron en el marcador con dos goles de Alan Mullery (31′) y Martin Peters (49′). Los alemanes, una vez más, lograron remontar y forzaron la prórroga con tantos de Franz Beckenbauer (68′) y Uwe Seeler (82′). En el tiempo extra, Gerd Muller consiguió el gol definitivo con el que Alemania pasaba a semifinales.

Alemanes e italianos se vieron las caras en el Estadio Azteca en un choque épico. El encuentro finalizó con empate a uno y en el tiempo extra se anotaron cinco goles. El espectáculo fue tal que aquel juego fue bautizado como ‘El Partido del Siglo’.

Por si al encuentro le faltaba épica, Franz Beckenbauer tuvo que finalizar la prórroga con un aparatoso ‘vendaje’ por tener un hombro dislocado. Gerd Muller fue uno de los protagonistas al anotar dos goles (finalizó el campeonato como máximo goleador con un total de 10 tantos). Gianni Rivera marcó el definitivo 4-3 tan solo un minuto después de que los alemanes empataran. Una locura.

Brasil-Italia: La gran final

Brasil e Italia se citaron en la gran final disputada en el Estadio Azteca ante más de 100.000 espectadores. Los brasileños eran favoritos, más aún después del gran desgaste físico que los italianos tuvieron en las semifinales contra Alemania Federal.

Las cosas iban según lo previsto gracias a un golazo de Pelé de cabeza ante el que nada pudo hacer el portero italiano Albertosi. Sin embargo, en un despiste defensivo, los brasileños regalaron el empate a Bonisegna e Italia ponía las tablas en el marcador justo antes del descanso.

Hubo que esperar hasta el minuto 66 para que Gerson pusiera de nuevo en ventaja a Brasil con un gran disparo. A partir de ahí los italianos se vinieron abajo y Jairzinho (otra vez) y Carlos Alberto tras un pase de Pelé, sentenciaron el encuentro. Brasil y Pelé levantaron su tercer trofeo Jules Rimet como campeones del mundo. La guinda del pastel para un fin de ciclo inolvidable.

Imagen principal: Pelé festeja el título en México 1970. (Foto: Wikimedia Commons / Dominio Público)