Cuando uno piensa en la camiseta número 10 le vienen a la mente Pelé, Maradona, Roberto Baggio, Zidane o Messi, es decir, las grandes estrellas del fútbol mundial. Sin embargo, el misticismo y la magia que rodea a este dorsal tienen un origen de lo más aleatorio y, se puede decir, que fue fruto del puro azar.
El número 10 de Pelé en el Mundial 1958
En un principio, los dorsales en el fútbol comenzaron a usarse simplemente para identificar a los jugadores y las posiciones que ocupaban en el terreno de juego. No obstante, poco a poco comenzaron a tener cierta importancia y, ya fuera por superstición o por manías, los futbolistas empezaron a elegirlos con más o menos interés.
En el Mundial de Suecia 1958, el combinado de Brasil acudía como uno de los favoritos al título. Entre sus futbolistas, un joven de 17 años que empezaba a destacar en esto de fútbol: Edson Arantes do Nascimento, más conocido como Pelé.
Antes del comienzo del torneo, las distintas federaciones de los equipos participantes debían enviar a la FIFA el listado de jugadores, sin embargo, la delegación brasileña olvidó adjuntar los dorsales asignados a cada uno de ellos. Ante este dilema, Lorenzo Villizzio, un dirigente uruguayo que formaba parte del comité organizador, asignó los dorsales de forma casi aleatoria. ¿Adivinan quien recibió el número 10? En efecto, Pelé.
El impacto del jugador en aquella edición de 1958 fue brutal. Brasil ganó su primer Mundial y Pelé fue la gran sensación del equipo. Con 17 años fue capaz de anotar 6 goles y repartir 2 asistencias. Especialmente decisivas fueron sus actuaciones en semifinales (tres goles contra Francia) y en la final contra Suecia (dos goles, uno de ellos antológico).
Las imágenes de aquel joven con el número 10 en la espalda dieron la vuelta al mundo. La influencia en el resto de futbolistas de su época y de años posteriores fue notable. Por supuesto, Pelé mantuvo ese dorsal el resto de su carrera y lo convirtió en algo icónico.
El astro brasileño jugó cuatro mundiales levantando el título en tres de ellos. Un récord que ningún otro futbolista ha logrado jamás. A partir de ahí fueron llegando otros que, al igual que Pelé, eligieron la camiseta número 10 para liderar a sus equipos.

De Maradona a Messi pasando por Zidane
Desde aquel lejano Mundial de 1958, el número 10 se convirtió poco a poco en sinónimo de liderazgo y calidad. Normalmente el futbolista que portaba este dorsal era el ‘enganche’ o ‘mediapunta’ que debía conectar con los delanteros y dar ese último pase de calidad.
Llevar el ‘10‘ conlleva una gran responsabilidad. Su portador debe ser el faro que guíe al resto de jugadores y se eche el equipo a la espalda en los momentos más difíciles.

Uno de los que elevó a los altares de la gloria la camiseta número 10 fue Diego Armando Maradona. El astro argentino y este número fueron inseparables a lo largo de su larga y prolífica carrera. Sus actuaciones en México 1986 o con clubes como Boca Juniors o Nápoles afianzaron, aún más, este legendario dorsal.
A partir de ahí, futbolistas de la talla de Zinedine Zidane, Roberto Baggio o el propio Messi, eran los elegidos para seguir con una herencia que ya es casi obligatoria para señalar al crack del equipo. El francés levantó el título de campeón del mundo en Francia 1998 mientras que ‘La Pulga’ hizo lo propio en Qatar 2022. Por su parte, la imagen de ‘Roby’ después de fallar el penalti en la final de 1994 forma parte de la historia.
Imagen principal: Camiseta de Pelé exhibida en el Museo del Fútbol de Brasil. Foto: Adauto Neto / Licencia: CC BY 2.0.

Filólogo. Amante del fútbol histórico. El que tuvo la idea de hacer todo esto.




