Hablar de Teófilo Cubillas es hablar de uno de los mejores futbolistas de la historia. El ‘Nene’ se convirtió en ídolo y gran esperanza de Perú en la década de los 70. Su gran papel en la Copa del Mundo le permitió hacerse un hueco para siempre en el corazón del pueblo peruano que lo idolatra. En MUNDIALES.ES repasamos la trayectoria de uno de los futbolistas más grandes del siglo XX.
No busquen más a mi sucesor. Se llama Teófilo Cubillas
El Mundial de México 1970 es uno de los más recordados de la historia. El equipo de Brasil liderado por Pelé eclipsó al resto de equipos y futbolistas que disputaban el torneo. Sin embargo, hubo un jugador y una selección que se mostraron al mundo independientemente de la Canarinha y esta fue la Perú de Teófilo Cubillas.
El propio Pelé, después de ganar el torneo, hizo unas declaraciones que pasaron a la historia y llenaron de orgullo y emoción al protagonista de esta nota: «No busquen más a mi sucesor. Es Teófilo Cubillas». Así de rotundo se mostró el que, por aquel entonces, era el mejor futbolista del mundo, campeón de tres Mundiales.
Lo cierto es que el Mundial de Cubillas fue memorable. El Nene anotó 5 goles y lideró a una selección que fue capaz de llegar a los cuartos de final donde, por cierto, se vio las caras contra Brasil. Perú trató de competir a uno de los mejores equipos de la historia pero acabó perdiendo por 4-2.
En aquel campeonato Cubillas únicamente contaba con 21 años pero demostró un talento y un desparpajo que llamaron la atención de todo el mundo. Anotó en todos los partidos de la fase de grupos (contra Bulgaria, Marruecos y Alemania Federal) y también en la derrota contra los brasileños.
Especialmente emotivo fue su gol contra los búlgaros que sirvió para remontar un 0-2 en contra para terminar ganando por 3-2. El centrocampista peruano reconoció en entrevistas posteriores que aquella victoria se la dedicaron al pueblo peruano, el cual había sufrido un terrible terremoto en el que murieron 50.000 personas: «Con ese gol y esa victoria hicimos un poco más feliz al pueblo peruano en un momento muy difícil».
Mundial de Argentina 1978: El tiro libre perfecto
Después de no estar presente en el Mundial de 1974, Perú y Cubillas regresaron con fuerza en la edición de Argentina 1978. La figura peruana volvió a estar a la altura y repitió con otros 5 goles anotados a lo largo del torneo.
Uno de los goles más recordados de su carrera es el segundo contra Escocia en el debut de Perú en el campeonato. Teófilo Cubillas con un sutil golpeo con el empeine pasó el balón por fuera de la barrera sorprendiendo a Rough, portero escocés. Un gol de tremenda calidad al alcance de muy pocos. Sin embargo, el ’10’ siempre mostró humildad y modestia al describirlo: «El arquero puso mal la barrera y simplemente aproveché el hueco que me dejaron».
Sin embargo, este Mundial dejó un sabor agridulce en la expedición de Perú. Después de una brillante primera fase, el equipo perdió los tres partidos de la segunda. Especialmente dolorosa (y polémica) fue la derrota contra Argentina por 6-0 en un encuentro que, todavía hoy, sigue envuelto en suspicacias y dudas de si el conjunto peruano se dejó perder para que los argentinos lograran el pase a la final (necesitaban ganar por 4 goles de diferencia o más).
Cubillas siempre negó cualquier tipo de arreglo: «Ese día no hubo nada. Simplemente Argentina, que tenía un equipazo, nos arrolló. Pongo la mano en el fuego por todos mis compañeros. Era el Mundial de los argentinos y demostraron que se jugaban mucho con un estadio lleno a su favor. Si hubiéramos jugado tres veces, tres veces hubiera pasado lo mismo».

España 1982: El adiós de una leyenda
El Mundial de España 1982 fue el último de nuestro protagonista. En esa edición Cubillas se quedó sin marcar ningún gol y Perú no pasó de la primera fase. Sin embargo, su papel en los Mundiales sigue estando al alcance de muy pocos.
Sus 10 goles en 13 partidos disputados en la Copa del Mundo lo sitúa por delante estadísticamente de nombres ilustres como Roberto Baggio, Maradona o Cristiano Ronaldo en la tabla de máximos goleadores del torneo.
Al finalizar la edición de 1982, Cubillas decidió retirarse de su selección, eso sí, siguió jugando unos años más en Alianza Lima, su club de toda la vida.
Sin embargo, todo cambió el 8 de diciembre de 1987. Con el Nene ya retirado y disfrutando de un merecido descanso tras una larga carrera, sucedió una tragedia que nadie esperaba. El avión que transportaba al equipo Alianza Lima se estrelló sin que hubiera supervivientes.
El club contactó con Cubillas para pedirle que volviera a calzarse las botas y vestirse de corto para ayudar en un momento tan complicado. Algunos equipos como el Colo-Colo chileno cedieron varios futbolistas para reconstruir la plantilla del equipo.
Con 38 años, Cubillas aceptó el reto y volvió a enfundarse la camiseta que tanto amaba. Por supuesto, jugó gratis y ayudó a que los jóvenes juveniles tuvieran un líder y un referente dentro del equipo para formarse. Al finalizar la temporada colgó las botas definitivamente.
El legado de Teófilo Cubillas
El legado de este excelente jugador va mucho más allá de su calidad técnica y de sus goles increíbles. Teófilo Cubillas nos deja una carrera llena de gestos llenos de nobleza como el de regresar a los terrenos de juego para ayudar al club de su vida.
Su papel en la Copa del Mundo le convierten en auténtico referente de su país. Además, Cubillas fue la gran estrella de la selección de Perú que logró el título de campeón de la Copa América de 1975 donde, por cierto, jugó sin permiso de su club por aquel entonces, el Oporto portugués: «Jugar una final representando a mi país era lo máximo. Mi club tenía que entenderlo. Volé a Caracas sin permiso y tras regresar me sancionaron, pero no me importó».
Su paso por la selección va mucho más allá de los fríos números (26 goles en 81 partidos). El Nene se consagró como el mejor futbolista peruano de la historia y un auténtico referente para todos los que vinieron después.
Imagen principal: Wikimedia Commons / Dominio Público

Filólogo. Amante del fútbol histórico. El que tuvo la idea de hacer todo esto.




