Hay nombres que forman parte de la historia de los Mundiales. Uno de ellos es, sin lugar a dudas, el de Carlos Alberto Parreira. El entrenador brasileño ostenta uno de los récords de la Copa del Mundo pues estuvo presente como técnico en seis ediciones con cinco selecciones distintas. Repasamos esta dilatada trayectoria:
España 1982 (Kuwait)
Muchos no lo recordarán, pero el estreno de Parreira como seleccionador en un Mundial se produjo en España 1982. En aquella ocasión, el técnico brasileño se hizo cargo de la selección de Kuwait. Por aquel entonces, el fútbol de los países árabes era toda una incógnita para Occidente.
Parreira logró dotar a su equipo de un orden táctico sorprendente que les permitió arañar un empate (1-1) ante Checoslovaquia, que en aquella época, contaba con un equipo potente. Fue la carta de presentación de un técnico que sabía exprimir al máximo los recursos de las selecciones más modestas.
No obstante, el papel de Kuwait en España 82 quedó marcado por una de las anécdotas más surrealistas de la historia del torneo. En el partido que enfrentó a los kuwaitíes contra Francia, tras un gol anotado por los galos, el jeque Fahid Al-Ahmad Al-Sabah bajó al césped para retirar al equipo. Los futbolistas árabes se quedaron parados tras escuchar el sonido de un silbato desde la grada en la jugada que originó dicho gol.
Lo más escandaloso de la situación es que el colegiado, el soviético Miroslav Stupar, acabó anulando el tanto en un hecho sin precedentes. Obviamente, fue sancionado de por vida al concluir al campeonato.
La figura de Carlos Alberto Parreira fue clave para mediar en el conflicto y apaciguar los ánimos. Finalmente, Kuwait siguió jugando y perdió el encuentro por 4-1, quedando eliminada en la primera fase.
Italia 1990 (Emiratos Árabes Unidos)
Ocho años después, Parreira regresó a una Copa del Mundo, esta vez como líder de Emiratos Árabes Unidos. Su gran capacidad para profesionalizar estructuras futbolísticas en pleno crecimiento lo llevó a clasificar a la selección por primera y única vez en la historia.
El reto en Italia 90 fue mayúsculo. Emiratos Árabes Unidos quedó encuadrado en el mismo grupo que Alemania, Colombia y Yugoslavia. Rivales muy poderosos que no dieron opción al equipo de Parreira. Tres partidos y tres derrotas, eso sí, anotando un gol tanto en el partido contra los alemanes como contra los yugoslavos (1-5 y 1-4 respectivamente).
Estados Unidos 1994 (Brasil)
Después de «picar piedra» en selecciones modestas, Carlos Alberto Parreira recibió la gran oferta de su vida. El técnico brasileño tuvo la oportunidad de dirigir ni más ni menos que a Brasil, con un objetivo claro: volver a ganar la Copa del Mundo 24 años después.
Parreira aceptó el reto y, aunque siempre se le cuestionó por practicar un juego defensivo alejado del «jogo bonito» característico de Brasil, lo cierto es que cumplió con el objetivo siendo mucho más práctico y efectivo.
Con un doble pivote rocoso integrado por Dunga y Mauro Silva y la pareja de delanteros mítica formada por Bebeto y Romário, los brasileños fueron pasando rondas hasta hacerse con el título en una final contra Italia que tuvo que resolverse desde el punto de penalti (tras finalizar el tiempo reglamentario con empate a cero). El fallo de Roberto Baggio provocó el delirio de la expedición brasileña.
Francia 1998 (Arabia Saudí)
Cuatro años después de triunfar con Brasil, Parreira volvió a la Copa del Mundo para dirigir otro equipo árabe. En esta ocasión, el técnico brasileño tomó las riendas de Arabia Saudí y, lo cierto, es que la experiencia no pudo ser más negativa.
La federación saudí tenía unas expectativas altísimas tras haber alcanzado los octavos de final en la edición anterior. Sin embargo, tras perder los dos primeros partidos ante Dinamarca (0-1) y la anfitriona Francia (0-4), Parreira fue destituido. Ya sin él, el equipo rascó un empate contra Sudáfrica (2-2) en el último encuentro de la fase de grupos.
Alemania 2006 (Brasil)
Después de ausentarse en el Mundial de 2002, Parreira volvió a sentarse en el exigente banquillo de Brasil. El equipo contaba con jugadores de mucho nivel y, además, era el vigente campeón del torneo.
El entrenador brasileño trató de hacer encajar en el terreno de juego a Kaká, Ronaldinho, Ronaldo Nazário o Adriano. Con esos mimbres, Brasil era la gran favorita para levantar el trofeo pero en cuartos de final se topó con una Francia imperial liderada por el gran Zinedine Zidane. Una vez más, las criticas sobre el técnico arreciaron y Parreira dejó el cargo.
Sudáfrica 2010 (anfitrión)
El sexto y último Mundial de Carlos Alberto Parreira fue el de Sudáfrica 2010 donde dirigió al equipo anfitrión.
Los africanos confiaron en un técnico experimentado para intentar la proeza de superar la fase de grupos y dejar buenas sensaciones en «su» Mundial. Desde luego, Sudáfrica mostró un fútbol vibrante pero también muy organizado, dando la cara en todos los partidos que disputó.
En el partido inaugural logró un meritorio empate contra México (1-1) con el famoso golazo de Tshabalala. Posteriormente cayó contra Uruguay (0-3) y, finalmente, tuvo su momento de gloria venciendo a Francia (2-1). Sin embargo, Sudáfrica quedó tercera con los mismos puntos que los mexicanos que lograron el pase por tener una mejor diferencia de goles.
Aunque los sudafricanos se convirtieron en el primer anfitrión en caer en primera ronda, lo cierto es que el equipo de Parreira dejó un buen sabor de boca. De esta forma, el técnico brasileño se despidió de los banquillos mundialistas con una gran ovación en un estadio lleno. Después de dirigir a 5 selecciones en 6 Copas del Mundo, el entrenador se despedía dejando una huella imborrable en la historia del torneo.
Imagen principal: Carlos Alberto Parreira en su etapa como seleccionador de Sudáfrica en 2010. Foto: Marcello Casal Jr / Agencia Brasil / CC BY 3.0 BR

Filólogo. Amante del fútbol histórico. El que tuvo la idea de hacer todo esto.




