Vicente Feola entrenador de Brasil en el Mundial de Suecia 1958.

Vicente Feola: Entrenador del Brasil campeón del Mundial 1958

La historia de la Copa del Mundo está llena de figuras ilustres que deslumbraron sobre el césped, pero a menudo olvida a las mentes estratégicas que, desde el banquillo, hacen posible el éxito. Hoy recordaremos a Vicente Feola, mítico entrenador de Brasil en el Mundial de Suecia 1958, donde la Canarinha logró su primer título de campeón.

Vicente Feola: El hombre que hizo debutar a Pelé

Cuando se habla de la mítica selección de Brasil que maravilló al mundo en Suecia 1958, los nombres que nos vienen a la mente son los de Pelé, Garrincha, Vavá o Didi. Sin embargo, el arquitecto que construyó aquel equipo que revolucionó la táctica y practico un gran fútbol fue Vicente Feola, una persona que rompía con todos los estereotipos del atleta moderno.

Conocido cariñosamente como «El Gordo», Feola era un técnico de poco más de 1,70 metros que pesaba cerca de 150 kilos. El preparador fue clave en la consecución del primer título de Brasil, que venía del trauma del Maracanazo. Su gestión combinó la disciplina con una intuición psicológica brillante que cambió el fútbol para siempre.

La Confederación Brasileña de Fútbol confió en un técnico que había adquirido enorme prestigio en el Sao Paulo y que destacaba por su obsesiva minuciosidad. Feola diseñó una preparación sin precedentes en la historia del fútbol con el único objetivo de que Brasil ganara su primer Mundial.

El seleccionador impuso un estricto manual de comportamiento con más de 40 prohibiciones para los futbolistas, que incluía la restricción de fumar luciendo el uniforme oficial o hablar con la prensa fuera de las zonas acotadas. Para establecer el campamento base en tierras suecas, Vicente Feola visitó personalmente más de 25 hoteles hasta encontrar uno totalmente aislado en la localidad de Hindas.

Su obsesión por evitar cualquier distracción llegó a tal extremo que exigió que las 25 mujeres que componían el personal de limpieza del hotel fueran reemplazadas por hombres. Quería a sus futbolistas totalmente concentrados en el torneo.

Médicos, psicólogos, dentistas…

Dentro de esa planificación, Feola introdujo un equipo de especialistas que revolucionó el deporte de élite. El técnico sumó a la expedición un preparador físico, un psicólogo y un dentista. Esto puede parece algo muy obvio en la actualidad, pero en 1958 no era para nada lo habitual.

El examen médico al que fue sometido la plantilla arrojó datos alarmantes: muchos futbolistas de orígenes humildes padecían infecciones bucales crónicas y parásitos intestinales que lastraban su rendimiento físico en el terreno de juego.

Por orden directa del entrenador brasileño, el dentista de la delegación realizó una intervención masiva durante los meses de preparación, llegando a extraer un total de 470 dientes dañados entre los integrantes de la lista provisional. Con bocas saneadas y una dieta calórica controlada al milímetro, los futbolistas brasileños alcanzaron un nivel de resistencia física que terminó por ser determinante en la Copa del Mundo de 1958.

Una de las anécdotas más célebres de Vicente Feola fue precisamente con el psicólogo del equipo. Ocurrió justo antes del trascendental partido contra la Unión Soviética en el que Brasil necesitaba ganar y, para ello, el técnico quería alinear a dos jóvenes llamados Pelé y Garrincha, hasta entonces suplentes.

Joao Carvalhaes presentó un informe psicológico desaconsejando dicha decisión. Garrincha carecía de la madurez mental necesaria para mantener la disciplina táctica y Pelé (17 años) podría acusar la presión ya que aún era muy «infantil». La respuesta de Feola pasó a la historia: «Usted puede tener razón, doctor. Pero usted no sabe nada de fútbol y Pelé va a jugar«.

El resto es historia. Tanto Pelé como Garrincha fueron claves para que Brasil lograra su primer título de campeón. A base de goles y asistencias, ambos se convirtieron en figuras del torneo goleando en la final a Suecia (5-2).

Formación titular de Brasil en el Mundial 1958 con Garrincha y Pelé.
Vicente Feola junto a la formación inicial de Brasil en el Mundial de 1958. Foto: Wikimedia Commons / Dominio Público.

Los problemas de salud de Vicente Feola

A pesar del éxito logrado en 1958, la prensa brasileña de la época fue sumamente cruel con el físico de Vicente Feola. Debido a su exceso de peso, los fotógrafos captaban a menudo al seleccionador «dormido» en el banquillo, durante los entrenamientos o partidos amistosos.

Esto tenía una explicación. Feola sufría graves problemas renales y dolencias cardiacas crónicas que requerían de una fortísima medicación, la cual, le provocaba cuadros de somnolencia extrema y fatiga severa. Lejos de estar ausente, sus jugadores siempre defendieron que «El Gordo» mantenía una lucidez impecable y que estaba perfectamente capacitado para liderar a la Selección.

Sin embargo, tras el éxito de Suecia 1958, los problemas de salud impidieron que Feola pudiera seguir dirigiendo a Brasil en Chile 1962. La federación mantuvo a gran parte del cuerpo técnico y dio el testigo a Aymoré Moreira, el cual, revalidó el título.

Una vez recuperado, Vicente Feola volvió al banquillo para buscar el tricampeonato en el Mundial de Inglaterra 1966. Sin embargo, lejos de conseguirlo, fracasó estrepitosamente.

Brasil llegó a Inglaterra con un bloque envejecido, Pelé fue cosido a patadas por los rivales y la Canarinha quedó eliminada en la fase de grupos por primera y única vez en su historia. Aunque el equipo comenzó con victoria contra Bulgaria (2-0), las derrotas contra Hungría primero (3-1) y ante Portugal después, por idéntico resultado, sellaron la eliminación de los brasileños.

Vicente Feola falleció en Sao Paulo en el año 1975, dejando un vacío inmenso en el fútbol brasileño. Aunque la historia tienda a recordar las bicicletas y regates de Garrincha o los goles y jugadas imposibles de Pelé, fue aquel hombre robusto el que tuvo la valentía de alinear tanto talento en el campo y darle estructura y orden táctico. Desde aquí nuestro recuerdo para un mito de los banquillos.

Imagen principal: Vicente Feola con el trofeo Jules Rimet logrado por Brasil en 1958. Foto: Archivo Nacional de Brasil / Wikimedia Commons / Dominio Público. 

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