Paul Pogba después de ganar el Mundial de Rusia 2018.

Cuando Paul Pogba era uno de los mejores futbolistas del mundo

La imagen de Paul Pogba bajo la lluvia de Moscú, levantando la Copa del Mundo y mirando al cielo, es una de las más icónicas del fútbol moderno. En el verano de 2018, el centrocampista francés estaba en el mejor momento de su carrera. Tenía 25 años, acababa de marcar un golazo en la final contra la Croacia de Luka Modric y jugaba a un nivel que muy pocos centrocampistas en la historia han logrado alcanzar. Era el futbolista total.

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Sin embargo, la carrera de Pogba es uno de los grandes enigmas del fútbol mundial. Mientras su rendimiento a nivel de clubes era irregular, con la camiseta de la selección francesa se transformaba en un jugador dominante que mostraba una gran superioridad sobre sus rivales en las grandes citas.

Paul Pogba: Mejor futbolista joven en Brasil 2014

El idilio de Paul Pogba con la Copa del Mundo comenzó cuatro años antes de la gloria de Moscú. En el Mundial de Brasil 2014, con apenas 21 años, el futbolista francés sorprendió a todos apoderándose del centro del campo de Les Bleus. Su despliegue físico y su desparpajo técnico fueron una de las grandes sorpresas del campeonato.

Su gran momento en tierras brasileñas llegó en los octavos de final. Francia se atascaba ante Nigeria y Pogba apareció con un soberbio cabezazo a diez minutos del final para abrir el camino hacia la victoria. Aunque los franceses cayeron en cuartos ante la campeona Alemania, la FIFA no tuvo dudas y otorgó a la nueva estrella gala con el premio al Mejor Jugador Joven del Mundial, por delante del neerlandés Memphis Depay y de su compañero de selección Raphael Varane. El gigante de la Juventus se convertía así en uno de los futbolistas más cotizados y deseados del planeta.

Traspaso millonario al Manchester United

Su brutal rendimiento internacional y sus éxitos en Italia provocaron un terremoto en el mercado de fichajes. En el verano de 2016, el Manchester United tiró la casa por la ventana y pagó nada más y nada menos que 105 millones de euros para traerlo de vuelta a Old Trafford. En ese preciso momento, Paul Pogba se convertía en el fichaje más caro de la historia del fútbol.

Esa gigantesca cifra se transformó en una losa para el futbolista. En Manchester, Pogba vivió una montaña rusa tanto en su rendimiento como a nivel de críticas por parte de la prensa y de su propia afición. Tuvo partidos buenos pero también momentos de esperar en el banquillo junto a entrenadores como José Mourinho, Ole Gunnar Solskjaer y Ralf Rangnick. Ninguno de ellos logró que el jugador mantuviera una regularidad que se acercara a su nivel en los Mundiales o Eurocopas.

La prensa criticaba sus peinados extravagantes, sus bailes y su supuesta falta de compromiso. A todo esto hay que añadir la aparición de lesiones que empezaban a mermar su rendimiento y le impedían tener continuidad. El Pogba de clubes empezaba a devaluarse.

Paul Pogba celebra un gol con el Manchester United en 2016.
Pogba celebra un gol con el Manchester United en 2016. Foto: Станислав Ведмидь / CC BY-SA 3.0.

Rusia 2018: Su gran momento

Paul Pogba llegó al Mundial de Rusia 2018 envuelto en un mar de dudas. Fue entonces cuando Didier Deschamps hizo magia con él. Le prohibió jugar para la galería y le exigió disciplina táctica para recuperar su mejor nivel. El futbolista aceptó el reto y firmó un torneo perfecto.

Ya no era solo el futbolista con potencia que pisaba el área contraria; era el cerebro que distribuía juego, recuperaba balones y abarcaba todo el centro del campo tanto para atacar como para defender. Además, el documental oficial de la FIFA reveló una faceta oculta: Pogba era el verdadero líder espiritual del vestuario francés. Sus arengas motivacionales antes de los partidos contra Argentina, Uruguay y la final ante Croacia pusieron los pelos de punta a todo un país. Coronó su obra anotando un golazo que significó el 3-1 en la final.

¿Por qué Paul Pogba rendía más con Francia?

El caso de Pogba no es aislado. Existe una lista de futbolistas cuyo rendimiento en torneos cortos con su selección es muy superior al de cuando juegan con sus respectivos clubes. En el caso del francés, podemos destacar varias claves:

  • El ecosistema de Deschamps: El seleccionador francés siempre le otorgó un rol claro y fijo. Le daba libertad pero también le exigía compromiso táctico. Lo conocía a la perfección y tenía toda su confianza.
  • El socio perfecto: Pogba nunca fue tan feliz en el campo como al lado de N’Golo Kanté. El menudo jugador francés hacía el «trabajo sucio» y permitía a Paul tener mayor libertad de movimientos para sumarse al ataque. La estadística es demoledora: Francia nunca perdió un partido con Pogba y Kanté saliendo juntos en el once titular.
Paul Pogba y Kanté en el Mundial 2018.
Pogba y Kanté junto a Messi en el Mundial 2018. Foto: Министерство спорта Республики Татарстан / CC BY 4.0.
  • La camiseta de Francia: Pogba sentía una conexión emocional total con su país. En el vestuario de Les Bleus se sentía protegido, respetado y querido. Algo muy distinto a lo que le sucedía en Old Trafford donde siempre tuvo la etiqueta de «el fichaje más caro de la historia» cuyo rendimiento dejaba mucho que desear.

Lesiones, quirófano y dopaje

Lamentablemente, el éxito de 2018 fue el último de Paul Pogba en los Mundiales. A partir de ahí, su carrera entró en un declive constante del que no pudo salir.

Su regreso a la Juventus en 2022 debía ser el inicio de su recuperación para tratar de estar en condiciones de acudir al Mundial de Qatar. Sin embargo, una rotura de menisco se lo impidió. Francia perdió a su timonel en el centro del campo. Pero lo peor estaba por llegar.

En agosto de 2023, Paul Pogba dio positivo en un control antidopaje. El tribunal le impuso una durísima sanción que le apartó por completo de los terrenos de juego. Aunque consiguió una reducción de castigo y logró volver a calzarse las botas para competir en las filas del Mónaco, el tren de la selección ya había pasado de largo. Deschamps lo dejó fuera de la lista para el Mundial 2026 y la tormentosa historia de uno de los mejores centrocampistas de la historia de Francia llegó a su fin.

Imagen principal: Paul Pogba tras ganar el Mundial de Rusia 2018. Foto: Meghdad Madadi – Tasnim News Agency (CC BY 4.0)

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