Brasil y México se enfrentaron en el Mundial de 1954.

Brasil vs México en los Mundiales: La maldición del Tri

El fútbol es un deporte de pasiones, sorpresas y milagros, pero cuando se trata de la Copa del Mundo, la historia escrita entre Brasil y México carece por completo de piedad. A lo largo de las décadas, la selección mexicana ha sabido plantar cara a gigantes del fútbol internacional, derrotando a potencias de la talla de Alemania o Francia. Sin embargo, cuando la camiseta verde se cruza con la icónica elástica brasileña en el torneo más importante del planeta, el guion se repite con una crueldad matemática.

El balance histórico de los enfrentamientos entre Brasil y México en la Copa del Mundo arroja una estadística demoledora que parece sacada de una película de terror para el aficionado azteca: 5 partidos disputados, 4 victorias para la ‘Canarinha‘, 1 empate y un marcador global acumulado de 13 goles a favor de los brasileños y 0 para los mexicanos. Más de 450 minutos de juego en los que la selección azteca no ha podido gritar una sola anotación frente al pentacampeón.

A continuación, repasamos cronológicamente estas cinco batallas mundialistas que forjaron el mito de la barrera impenetrable y el destino de ambas naciones en cada edición.

1950: El bautismo en el Maracaná (Brasil 4-0 México)

El primer capítulo de esta rivalidad en los Mundiales tuvo un escenario monumental e imponente: la inauguración de la Copa del Mundo de Brasil 1950. El 24 de junio de 1950, un recién estrenado Estadio Maracaná albergó el debut de los locales frente a una escuadra mexicana que pagó muy cara su inexperiencia ante el ambiente festivo de Río de Janeiro.

El partido fue un monólogo de la selección brasileña, que en aquel entonces todavía vestía camiseta color blanco. Ademir, una de las grandes figuras del torneo, abrió el marcador a los 30 minutos. Aunque México intentó resistir el asedio bajo los tres palos con el guardameta Antonio Carbajal en su primer Mundial, la calidad técnica local terminó por pasarles por encima. Goles de Jair, Baltazar y un segundo tanto de Ademir sellaron un doloroso 4-0.

Tras este amargo debut, el camino de ambas selecciones en el torneo tomó rumbos radicalmente opuestos. México consumó una participación para el olvido en tierras sudamericanas; sumó nuevas derrotas contra Yugoslavia (4-1) y Suiza (2-1), quedando eliminado en la primera fase en el último lugar de su grupo.

Por su parte, Brasil avanzó con paso firme hasta la mítica fase final. Sin embargo, la historia guardaba el desenlace más dramático de los Mundiales: el famoso Maracanazo. Los locales terminaron como subcampeones tras perder el partido decisivo 2-1 ante Uruguay, una derrota que cambiaría para siempre la psicología de su fútbol… y los colores de su uniforme.

1954: El debut de la ‘Canarinha’ y el doblete de Pinga (Brasil 5-0 México)

El 16 de junio de 1954, el Charmilles Stadium de Ginebra fue testigo de una cita histórica para el fútbol mundial. Tras el trauma psicológico de haber perdido el Mundial anterior vestidos de blanco, Brasil decidió purgar sus demonios estéticos. Organizaron un concurso nacional para diseñar una nueva indumentaria que reflejara los colores patrios, y el diseño ganador fue la icónica camiseta amarilla con cuello verde, pantalones azules y medias blancas.

El debut absoluto de la mítica camiseta amarilla de Brasil en un Mundial ocurrió precisamente frente a México. Sobre el césped, los brasileños parecían decididos a demostrar que la nueva vestimenta infundía un respeto divino.

El delantero Pinga (Paulo Benedito dos Santos) se convirtió en la pesadilla de la zaga mexicana, firmando un doblete. Baltazar, Didi y Julinho Botelho completaron la fiesta para el definitivo 5-0.

A pesar del abultado marcador, el torneo continuó y dejó sensaciones agridulces para ambos. México volvió a despedirse a las primeras de cambio tras perder su siguiente encuentro contra Francia por 3-2, antes de quedar eliminados en la fase de grupos.

Brasil logró avanzar a la siguiente ronda, pero su camino se cortó abruptamente en los cuartos de final. Cayeron eliminados ante la legendaria Hungría de Ferenc Puskás en un partido extremadamente violento que pasó a la posteridad como «La Batalla de Berna» (4-2).

1962: El brillo de Pelé ante una digna resistencia (Brasil 2-0 México)

Para el Mundial de Chile 1962, el contexto era radicalmente distinto. Brasil ya no era el equipo traumado de los cincuenta; llegaba como el vigente campeón del mundo tras coronarse en Suecia 58. El sorteo volvió a emparejarlos en el Grupo 3 y el debut de ambos se dio el 30 de mayo de 1962 en el Estadio Sausalito de Viña del Mar.

A diferencia de las ediciones anteriores, México saltó al campo con un planteamiento táctico mucho más ordenado, logrando jugar de tú a tú y neutralizar el ataque brasileño durante la primera mitad. No obstante, la calidad individual terminó rompiendo el candado.

Mário Zagallo puso el 1-0 en el minuto 56 a pase de un joven Pelé. Poco después, ‘O Rei’ frotó la lámpara, eludió a varios defensas mexicanos en una espectacular jugada individual y cruzó el balón para poner el 2-0 definitivo. Fue una derrota digna para el Tri, pero estiraba la sequía goleadora frente a los sudamericanos.

El desenlace de esta edición trajo gloria eterna para unos y consuelo histórico para otros. A pesar de perder con Brasil y España (1-0), el combinado mexicano hizo historia al conseguir su primera victoria en una Copa del Mundo tras vencer 3-1 a Checoslovaquia, aunque no le alcanzó para superar la fase de grupos.

Brasil, a pesar de perder a Pelé por lesión en el segundo partido, demostró su fondo de armario comandado por un excelso Garrincha. Revalidaron su corona sin contemplaciones y se proclamaron campeones del mundo por segunda vez en su historia tras vencer, precisamente, a Checoslovaquia en la gran final.

2014: La tarde milagrosa de Memo Ochoa (Brasil 0-0 México)

Tuvieron que pasar 52 años para que el destino mundialista volviera a cruzar sus caminos. En el Mundial de Brasil 2014, el Estadio Castelão de Fortaleza se tiño de verde y amarillo el 17 de junio para un partido que prometía ser una auténtica caldera. Brasil jugaba en casa y traía la presión de golear, pero se topó con una muralla humana.

Este encuentro representa el único punto que México ha logrado rescatar frente a la ‘Canarinha‘ en la historia de los Mundiales, y el responsable absoluto tuvo nombre y apellido: Guillermo «Memo» Ochoa.

El arquero mexicano firmó una de las actuaciones individuales más memorables del fútbol moderno, atajando cabezazos inverosímiles a Neymar, remates a quemarropa de Paulinho y un remate de cabeza fulminante de Thiago Silva en los minutos finales. El pitido final decretó un vibrante 0-0 que México celebró como una victoria, rompiendo la racha de derrotas ante los brasileños.

Ochoa fue el gran protagonista del Brasil-México del Mundial 2014.
Ochoa fue el gran protagonista del Brasil-México de 2014. Foto: Marcello Casal Jr / CC BY-SA 3.0 BR

El impulso de este histórico empate sirvió para que México clasificara como segundo de grupo, empatado a puntos con la propia selección brasileña. Sin embargo, en la ronda de octavos de final, el Tri sufrió una de sus eliminaciones más dolorosas ante los Países Bajos (2-1) en los últimos minutos del encuentro, el famoso e inolvidable partido del «No era penal«.

Brasil, por su parte, avanzó sorteando dudas hasta las semifinales, donde la historia les propinó el golpe más duro desde 1950. Sin Neymar por lesión, cayeron humillados de forma catastrófica ante Alemania por 7-1 en el célebre Mineirazo, terminando el torneo en un amargo cuarto lugar.

2018: El último muro en la fase de eliminación (Brasil 2-0 México)

El último precedente en la Copa del Mundo se dio en Rusia 2018, con un matiz muy especial: por primera vez en la historia, brasileños y mexicanos no se medían en la fase de grupos, sino en un partido a vida o muerte en la ronda de octavos de final. El 2 de julio de 2018, el Samara Arena acogió un choque de alta tensión.

México venía con la moral por las nubes tras haber derrotado a Alemania en el debut de su grupo, pero Brasil impuso las jerarquías desde el arranque de la segunda mitad. Willian destrozó la banda izquierda con un cambio de ritmo letal y asistió a Neymar para que empujara el balón al fondo de la red en el minuto 51.

El Tri buscó el empate con desesperación, abriendo espacios que Brasil aprovechó a la perfección. En el minuto 88, Roberto Firmino sentenció el 2-0 definitivo, cerrando la persiana y sellando el implacable marcador global de 13-0.

Tras el pitido final, el torneo dictó sentencia inmediata. El combinado azteca se estrelló una vez más contra el muro de los octavos de final, acumulando su séptima eliminación consecutiva en dicha instancia del torneo.

A Brasil tampoco le sonrió la fortuna mucho tiempo más; aunque lograron acceder con autoridad a la ronda de los ocho mejores, sus aspiraciones de levantar la sexta copa se frustraron en los cuartos de final, donde cayeron eliminados ante una formidable selección de Bélgica por un ajustado 2-1.

Imagen principal: Partido Brasil vs México del Mundial 1954. Foto: Archivo Nacional de Brasil / Dominio Público.