En este artículo repasaremos las mayores rivalidades del fútbol de selecciones. Grandes clásicos que generan una gran expectación y pasión tanto entre sus respectivas hinchadas como en los aficionados del resto del mundo.
Inglaterra – Escocia
No podíamos comenzar nuestra lista de las mayores rivalidades del fútbol de selecciones sin el primer gran clásico de la historia. No en vano, Inglaterra y Escocia disputaron el primer partido de selecciones nacionales allá por 1872. Aunque en general, el nivel de los ingleses ha superado al de sus vecinos, lo cierto es que existe una igualdad histórica en los duelos directos.
El ‘Derbi de Gran Bretaña‘ es una cuestión de soberanía y orgullo nacional. Para los escoceses, vencer a los ingleses es lo máximo. Por su parte, Inglaterra no puede permitirse caer ante sus «ruidosos vecinos». Sus enfrentamientos en el antiguo y mítico Estadio de Wembley nos dejaron imágenes míticas con invasiones de campo y ambientes más propios de una batalla medieval que de un partido de fútbol moderno.
España – Portugal
Conocido como ‘El Derbi Ibérico‘, la rivalidad entre España y Portugal ha ido creciendo con el paso de los años. Durante décadas, los españoles se sintieron superiores pero la aparición de grandes futbolistas portugueses, como Cristiano Ronaldo, equilibró las fuerzas.
Ambos equipos se vieron las caras en los octavos de final del Mundial de Sudáfrica 2010, con victoria de España, y en la fase de grupos de Rusia 2018 (donde un hat trick de Cristiano evitó la victoria de los españoles). Se trata de una rivalidad intensa pero también de respeto deportivo. Dos potencias que quieren dominar la península ibérica a base de producir talento.
Argentina – Inglaterra
Mucho más que un partido de fútbol. Argentina e Inglaterra protagonizan la rivalidad más política y cargada de simbolismo de la historia. Aunque el origen es deportivo (el polémico partido de cuartos de final del Mundial de 1966), la Guerra de las Malvinas de 1982 transformó este duelo en algo mucho más profundo.
En México 1986 se produjo el enfrentamiento más famoso de la historia de los Mundiales. Maradona marcó dos goles míticos contra los ingleses en cuartos de final: ‘La Mano de Dios‘ y ‘El Gol del Siglo‘. Los argentinos lograron la victoria y terminaron levantando el trofeo de campeón en aquella Copa del Mundo. Para Argentina, ganar a Inglaterra es siempre una reivindicación nacional.

Alemania – Países Bajos
Esta rivalidad nació de la herida abierta por la Segunda Guerra Mundial, pero se consolidó en la final del Mundial de 1974. La Holanda de Johan Cruyff, con su ‘Fútbol Total’, eran los favoritos desde un punto de vista sentimental. Pero la Alemania de Franz Beckenbauer se llevó el título con su pragmatismo y fe inquebrantable.
Desde entonces, los partidos entre La Naranja Mecánica y la Mannschaft son de alta tensión. En la Eurocopa de 1988, donde los neerlandeses lograron el título eliminando a los alemanes en semifinales, Ronald Koeman se pasó la camiseta germana por el trasero en tono de burla. En el Mundial de 1990, Frank Rijkaard y Rudi Völler fueron expulsados después de que el primero escupiera al segundo y éste respondiera.

Francia – Italia
Esta rivalidad europea creció de forma exponencial entre 1998 y 2006. Francia ganó la final del Mundial 1998 en casa y la Eurocopa 2000 (ante Italia con un gol de oro), pero los italianos se tomaron la revancha más dulce ganando la Copa del Mundo de 2006.
Aquel partido siempre será recordado por el cabezazo de Zidane a Materazzi, respondiendo una provocación del defensa italiano. Fue el fin de una era para los franceses y el renacimiento de Italia. Un duelo de países vecinos que comparten una gran pasión por el fútbol y compiten por ser la mejor selección de Europa.
Brasil – Uruguay
Aunque el gran rival de Brasil es Argentina, la herida más profunda en el corazón de todos los brasileños la causó Uruguay. El famoso ‘Maracanazo‘ de 1950 donde los charrúas vencieron a los anfitriones en la final ante 200.000 personas fue el origen de esta rivalidad.
Para Uruguay, un país pequeño de apenas tres millones de habitantes, ganar a la todopoderosa Brasil es una muestra de orgullo y coraje, símbolo de la garra charrúa. Para los brasileños, el combinado celeste es ese vecino incómodo que siempre le recuerda que no es invencible.
En México 1970, la Canarinha se tomó la revancha y eliminó a Uruguay en semifinales. Posteriormente, Pelé y los suyos se hicieron con el título derrotando a Italia en la gran final.
Argentina – Alemania
Si hablamos de Clásicos del Fútbol Mundial no podemos dejar fuera este duelo. Argentina y Alemania son las selecciones que más veces se han visto las caras en una final de la Copa del Mundo. Hasta en tres ocasiones se han jugado el título en el último partido del torneo con dos victorias germanas (1990 y 2014) y una para la Albiceleste (1986).
Dos estilos de juego históricamente muy diferentes. La técnica depurada de los argentinos contra la eficiencia y eficacia de los alemanes. Un choque de dos gigantes que, a buen seguro, seguirá dando que hablar en el futuro con nuevos enfrentamientos en las rondas finales de los Mundiales.

México – Estados Unidos
México y Estados Unidos protagonizan durante décadas una de las mayores rivalidades del fútbol de selecciones. Los mexicanos fueron los grandes dominadores de este duelo pero los estadounidenses lograron igualar las fuerzas poco a poco en los últimos tiempos.
Se trata de un duelo con una carga migratoria y social enorme, especialmente cuando se juega en territorio estadounidense con miles de aficionados mexicanos en las gradas. Para la selección de México, perder contra Estados Unidos es algo inaceptable ya que el fútbol es el deporte rey en su tierra mientras que el soccer sigue ocupando un puesto bajo en el país de las barras y estrellas.
Italia – Alemania
Dos superpotencias europeas. No en vano, Italia y Alemania comparten la segunda posición de selecciones con más Mundiales (4) por detrás de Brasil (5).
Italia siempre ha sido un rival muy duro para los alemanes. Los italianos suelen salir victoriosos en los duelos directos más importantes. El ejemplo más claro es el ‘Partido del Siglo‘ que enfrentó a ambas selecciones en México 1970 y que terminó con un resultado de 4-3 para la Azzurra en una prórroga de infarto.
Además, Italia derrotó a Alemania en la final de España 1982 y, por si fuera poco, dejó fuera a los germanos en las semifinales de ‘su’ Mundial en 2006. Un duelo de titanes.
Argentina – Brasil
No podíamos cerrar nuestra lista de las mayores rivalidades del fútbol de selecciones sin este enfrentamiento. Argentina y Brasil protagonizan el ‘Superclásico de Sudamérica‘ y probablemente la mayor rivalidad del planeta. No es solo cuestión de vecindad, sino una lucha por determinar quién es el verdadero rey del fútbol mundial.
Esta rivalidad se alimenta, además, con la eterna comparación de los máximos ídolos de unos y otros: Pelé y Maradona (y la más reciente aparición de Lionel Messi).
Los enfrentamientos entre Brasil y Argentina en los Mundiales han sido escasos pero intensos. En 1982, los argentinos eran los vigentes campeones pero cayeron de forma clara y contundente (3-1). Maradona, que debutaba en una Copa del Mundo, fue expulsado demostrando la frustración de la Albiceleste. Años después, en Italia 1990, los brasileños se mostraron superiores pero una genialidad del Diego sirvió para que Caniggia liquidara a la Canarinha con un solitario gol que fue definitivo.
Ambas aficiones festejan no solo los triunfos de su propia selección, sino las derrotas de su máximo enemigo y rival por antonomasia.
Imagen principal: Maradona rodeado de futbolistas brasileños en el Mundialito de 1981. Foto: El Gráfico / Vía Wikimedia Commons / Dominio Público.

Filólogo. Amante del fútbol histórico. El que tuvo la idea de hacer todo esto.




