El Mundial de Italia 90 fue uno de los más criticados de la historia.

¿Por qué Italia 90 se considera el peor Mundial de la historia?

Para los que descubrimos el fútbol a finales de los 80, Italia 90 fue el primer Mundial de nuestras vidas. Personalmente lo disfruté viendo a futbolistas que me impresionaban por aquel entonces como Van Basten, Gullit o Rijkaard en Países Bajos, Matthäus y Klinsmann en Alemania, La Quinta del Buitre en España y, por supuesto, Maradona en Argentina.

Sin embargo, con el paso del tiempo, este torneo se ganó la fama de ser uno de los peores de la historia. En MUNDIALES.ES analizamos los motivos que llevaron a la FIFA a modificar el reglamento después de un campeonato que, dicho sea de paso, también tuvo cosas buenas.

Italia 90: El Mundial con peor porcentaje de goles por partido

Italia 1990 lo tenía absolutamente todo para convertirse en uno de los mejores Mundiales de la historia. La Serie A italiana era, por aquel entonces, la mejor liga del mundo. Los estadios se remodelaron con una estética vanguardista y futurista, la banda sonora del torneo, con el inmortal tema Un´estate italiana de Gianna Nannini y Edoardo Bennato, creó un gran ambiente lleno de emoción en cada uno de los partidos.

Existía un gran interés por ver a Diego Armando Maradona, estrella del Napoli, liderar a Argentina, vigente campeona. También a las figuras alemanas del Inter (Völler, Klinsmann y Matthäus) o a los neerlandeses del Milan (Gullit, Rijkaard y Van Basten), sin olvidar a la Inglaterra de Gary Lineker o Paul Gascoigne, entre otros.

Sin embargo, con el paso de los años, Italia 90 se ganó la fama de ser el peor Mundial de la historia. El juego ultradefensivo de la inmensa mayoría de equipos provocó que este fuera el torneo con la media de goles por partido más baja de todos (2,21 tantos por encuentro).

Cuando el balón echó a rodar, la magia de las expectativas se topó con la cruda realidad táctica. El miedo a perder superó por completo al deseo de ganar. Los entrenadores apostaron por sistemas que se preocupaban principalmente de defender, haciendo honor al catenaccio italiano. El objetivo principal era anular y destruir el juego del rival y acumular hombres en área propia.

Las estadísticas de Italia 90 son demoledoras y, a día de hoy, siguen siendo los peores registros de la historia de los Mundiales. A la paupérrima cifra de 2,21 goles por partido, tenemos que sumar las 16 tarjetas rojas a lo largo de los 52 encuentros que se disputaron. Esto deja bien a las claras la violencia y agresividad con la que los defensas cazaban a los creadores de juego de los distintos equipos.

El espectador neutral asistió a infinidad de prórrogas infumables donde los equipos se conformaban con llegar la lotería de los penaltis. Hubo hasta cuatro tandas en la fase de eliminación directa, incluyendo las dos semifinales, un dato que refleja el pánico a arriesgar durante los 120 minutos de juego.

Estadio Delle Alpi en el Mundial de Italia 90.
El estadio Delle Alpi fue uno de los que se construyeron para el Mundial de Italia 90. Foto: Wikimedia Commons / Dominio Público.

Pase al portero y pérdidas de tiempo

Otro motivo que provocó la desesperación tanto de los aficionados como de los propios entrenadores fue la norma del pase al portero. Los defensores, a la mínima presión de un rival, cedían el balón a su guardameta que, por aquel entonces, podía atrapar el balón con las manos. De esta forma, además de asegurar la posesión, conseguían arañar unos segundos al cronómetro.

Este proceso era repetido una y otra vez por los equipos que lograban adelantarse en el marcador o los que se conformaban con el empate. La argucia era totalmente legal y hubo encuentros que pasaron a la historia por su fealdad y aburrimiento, como el que enfrentó a la República de Irlanda contra Egipto de la fase de grupos. El público presente en las gradas solo podía mostrar su enfado silbando con fuerza a ambos equipos.

El Mundial que obligó a la FIFA a cambiar el reglamento

El espectáculo tan bochornoso provocó una reacción casi inmediata en la FIFA. El máximo estamento del fútbol mundial se puso manos a la obra para mejorar el juego y cambiar las reglas para tratar de beneficiar al espectáculo.

La primera y más importante fue la introducción de la regla de la cesión al portero en el año 1992. A partir de ese momento, se prohibió que los guardametas pudieran tocar el balón con las manos si recibían el pase deliberado con el pie de un compañero de equipo. Esta simple modificación agilizó mucho el juego, obligando a los cancerberos a mejorar su juego de pies y terminando de un plumazo con la pérdida deliberada de tiempo.

La segunda gran medida fue la implementación de los tres puntos por victoria en la fase de grupos. El Mundial de Italia 1990 los ganadores sumaban dos unidades a su casillero, lo que hacía que el premio por arriesgar no valiera la pena en muchos casos.

Estos dos cambios tuvieron su impacto en Estados Unidos 1994. La media de goles en el torneo subió hasta los 2,71 tantos por encuentro, mejorando mucho la de Italia 90.

«Ciao», la mascota de Italia 90

Ni siquiera la mascota oficial del campeonato se libró de las feroces críticas y el descontento generalizado. Bautizada como Ciao, clásico saludo italiano, consistía en una figura antropomórfica abstracta formada por bloques con los colores de la bandera italiana y un balón de fútbol por cabeza.

Para una gran parte de los aficionados y críticos en general, esta propuesta vanguardista rompió de forma traumática con la tradición de personajes entrañables de ediciones anteriores y pasó a la historia como una de las mascotas más feas e incomprendidas de los Mundiales.

Ciao mascota oficial del Mundial de Italia 90
«Ciao», la mascota oficial del Mundial de Italia 1990. Foto: Moxmarco / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El gol de Brehme contra Argentina

En lo deportivo, Alemania se hizo con un nuevo campeonato vengándose de Argentina, que le había dejado sin título cuatro años antes en México. Los argentinos, con un Maradona que jugó infiltrado por una lesión de tobillo que no le permitió rendir al máximo durante todo el torneo, se dedicaron a defender y jugársela en la tanda de los penaltis.

Sin embargo, en la recta final del encuentro, un discutido penalti transformado por Andreas Brehme, fue suficiente para decidir el título. La televisión captó el llanto de Maradona que contrastaba con la lógica alegría de los futbolistas alemanes.

Al finalizar el partido, Franz Beckenbauer, seleccionador de Alemania, resumió lo sucedido de forma tajante: «Es una pena que Argentina no haya participado en el partido. Se limitaron a destruir el juego, jugaron un no-partido. Por ello, merecimos ganar». 

En el otro banquillo estaba Carlos Bilardo. El técnico de la Albiceleste, que había logrado el título en México 86, tuvo que conformarse con el subcampeonato esta vez. Argentinos y alemanes volvieron a verse las caras en una final en Brasil 2014, protagonizando una de las grandes rivalidades del fútbol.

Cuadro de Honor del Mundial de Italia 1990

  • Campeón: 🇩🇪 Alemania
  • Subcampeón: 🇦🇷 Argentina
  • Tercer puesto: 🇮🇹 Italia
  • Cuarto puesto: 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿 Inglaterra
  • Balón de Oro: 🇮🇹 Salvatore Schillaci
  • Balón de Plata: 🇩🇪 Lothar Matthäus
  • Balón de Bronce: 🇦🇷 Diego Armando Maradona
  • Bota de Oro: 🇮🇹 Salvatore Schillaci (6 goles)
  • Mejor Jugador Joven: 🇭🇷 Robert Prosinečki (Yugoslavia)
  • Premio Fair Play: 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿 Inglaterra

Imagen principal: Balón comercial del Mundial de Italia 90. Foto: Sailko / Museo del Calcio (Florencia) / Wikimedia Commons (CC BY 3.0)