El Abrazo del Alma, una de las historias más emotivas de los Mundiales.

El Abrazo del Alma: La historia detrás de la foto más emotiva de los Mundiales

En MUNDIALES.ES somos amantes del fútbol y de las buenas historias. Hoy recogemos una de las más emotivas que nos ha dejado la Copa del Mundo a lo largo de los años. Bautizada como «El Abrazo del Alma«, la foto tomada por el célebre Ricardo Alfieri para la mítica revista El Gráfico, se convirtió en una de las imágenes más icónicas de los Mundiales.

Camisetas retro en Amazon

¡Pincha en la imagen y descubre nuestra selección de productos en Amazon! (MUNDIALES.ES recibe una comisión por cada venta sin incremento de precio)

La trágica historia de Víctor Dell’Aquila

El 25 de junio de 1978, el Estadio Monumental de Buenos Aires se convirtió en el epicentro del planeta fútbol. Convertido en una caldera de papeles, gritos y júbilo colectivo, el templo argentino fue testigo del primer Mundial ganado por la selección Albiceleste tras vencer en una prórroga agónica a Países Bajos (3-1). Minutos antes del pitido final, un joven llamado Víctor Dell’Aquila burló la seguridad y logró acceder al terreno de juego para festejar el título junto a sus ídolos.

Aunque el objetivo original del aficionado de 22 años era Mario Alberto Kempes, gran figura de Argentina y autor de dos goles en la final, Víctor observó en plena carrera que Ubaldo «El Pato» Fillol, guardameta argentino, y Alberto Tarantini estaban arrodillados en el suelo fundidos en un gran abrazo. Sin dudarlo un momento, se acercó hacia ellos e impulsado por una fuerza invisible, se inclinó sobre la espalda de los futbolistas con un suéter gris con las mangas vacías.

La historia de Víctor Dell’Aquila estaba marcada por la tragedia y, sobre todo, por su capacidad de resiliencia. A los doce años, mientras jugaba con sus amigos en las vías del tren, se subió a una torre de alta tensión y sufrió una descarga eléctrica brutal que le quemó las extremidades superiores. Como consecuencia de ello, los médicos tuvieron que amputarle ambos brazos.

Víctor jamás permitió que su discapacidad gobernara su destino. Aprendió a desenvolverse con una habilidad pasmosa, utilizando sus pies y su torso. Por supuesto, su amor por el fútbol permaneció intacto. Aquella tarde de invierno de 1978, se encontraba en una de las plateas del Monumental, viviendo la final con una pasión desbordante. Cuando vio que el árbitro italiano Sergio Gonella se llevaba el silbato a la boca, lo tuvo claro. Aprovechando su físico menudo y liviano (apenas pesaba 50 kilos), logró acceder al terreno de juego y pasar a la historia.

El Abrazo del Alma: El milagro de Ricardo Alfieri

Cuando Víctor llegó a la altura de Tarantini y Fillol, dobló sus rodillas y apoyo su pecho sobre la espalda del defensa argentino, completando de manera espiritual un círculo de afecto. Ricardo Alfieri, un maestro del fotoperiodismo que llevaba décadas cubriendo Copas del Mundo, vio la secuencia y disparó en el momento preciso para captar algo único. Dos días después, la portada de El Gráfico conmovía al planeta entero con una fotografía y una historia increíbles.

Con el paso del tiempo, aquella imagen se transformó en un símbolo de orgullo nacional en Argentina, pero la historia no terminó con el revelado de la misma. La Copa del Mundo unió los caminos de Fillol, Tarantini y Dell’Aquila para el resto de sus vidas, propiciando emotivos reencuentros para rememorar aquel momento tan especial.

Los tres protagonistas recordaron en numerosas entrevistas posteriores la primera vez que volvieron a verse las caras desde aquel instante en el césped del Monumental: «Cuando nos volvimos a reunir después, nos miramos y nos pusimos a llorar como niños«, confesaba Tarantini. «Víctor no necesitaba los brazos para abrazarnos, su sola presencia nos transmitió una energía y un cariño que traspasaba el alma. Esa foto nos unió como una familia». 

Por su parte, Fillol, uno de los mejores porteros de la historia de los Mundiales, siempre describió ese momento como un hecho divino: «Yo estaba en mi mundo, rezando, completamente ido tras el pitido final. Sentí que alguien se apoyaba en nosotros, pero no abrí los ojos. Cuando vi la revista días después, entendí que Dios había enviado a Víctor para recordarnos lo que verdaderamente importa en la vida. Cada vez que no juntamos, recordamos que esa foto pertenece a la gente, no a nosotros». 

Comercial del Mundial de Brasil 2014

Uno de los momentos más mediáticos y emotivos de esta historia ocurrió en el año 2014. Con motivo de una campaña publicitaria previa al Mundial de Brasil 2014, una conocida marca de refrescos volvió a reunir a los tres protagonistas de «El Abrazo del Alma«. Ya peinando canas, Víctor se arrodilló en el césped del mismísimo Estadio Monumental, como ya lo hiciera 36 años atrás. En el anuncio, también aparecen Tarantini y Fillol para abrazar a su amigo.

«El fútbol me dio la vida que aquel accidente me quiso quitar«, declaró Víctor durante el rodaje. «Poder abrazar a mis ídolos de esa manera, y saber que mi imagen recorrió el mundo llevando un mensaje de aliento a tanta gente que sufre, es el trofeo más grande que jamás pude soñar«. La reunión sirvió para certificar que el impacto de la fotografía sigue vivo para siempre.

Hoy en día, la historia de «El Abrazo del Alma» sigue estudiándose en las facultades de periodismo y fotografía como el ejemplo perfecto de cómo el deporte puede trascender las barreras físicas y políticas. No debemos olvidar que aquel Mundial de Argentina 1978 estuvo rodeado por la tensa y oscura situación social que vivía el país, oprimido por la dictadura militar de Jorge Videla.

La historia de aquel «abrazo simbólico» sigue tocándonos el corazón. Un momento único que no podíamos dejar de recordar para disfrute de nuestros lectores.

Imagen principal: Ricardo Alfieri / El Gráfico / Dominio Público.

Temas Relacionados: