Rinus MIchels, uno de los mejores entrenadores de la historia de los Mundiales.

Los mejores entrenadores de la historia de los Mundiales

Detrás de cada gran selección que ha levantado el trofeo más codiciado del planeta, o que ha enamorado a los aficionados sin necesidad de ganar la final, siempre ha existido un maestro encargado de dirigir desde el banquillo. En MUNDIALES.ES elegimos a los que, a nuestro juicio, son los mejores entrenadores de la historia de la Copa del Mundo. Un grupo selecto de personas que, con distintos estilos, fueron capaces de cambiar el juego e influir en generaciones posteriores.

Vittorio Pozzo

Vittorio Pozzo es un nombre que no puede faltar en esta lista. El italiano es el único entrenador de la historia que logró ganar dos Mundiales de forma consecutiva (1934 y 1938). El técnico de la Azzurra  guio a su selección hacia la gloria aplicando una disciplina de hierro de corte casi militar a sus plantillas.

Sus equipos gozaban de una preparación física sin precedentes y destacaban por estar muy trabajados desde el punto de vista táctico. Pozzo se encargó de dotar a Italia de un equilibrio defensivo y una capacidad de contraataque demoledora. Además, el técnico italiano supo gestionar la tremenda presión política de la época, convirtiendo a la selección italiana en la primera gran dinastía de la historia de los Mundiales.

Selección de Italia campeona del Mundial 1938, la primera gran dinastía de la historia de los Mundiales.
Vittorio Pozzo con el trofeo Jules Rimet tras proclamarse campeón del Mundial de Francia 1938. (Foto: Archivo Histórico / Dominio Público).

Mário Zagallo

Mário Jorge Zagallo, apodado cariñosamente como «Lobo«, posee una de las hojas de servicio más legendaria y respetada del fútbol brasileño y mundial. Tras haber saboreado la gloria como extremo izquierdo del equipo nacional en Suecia 1958 y Chile 1962, asumió el mando para dirigir a Brasil en México 1970.

Su reto era mayúsculo: enderezar el rumbo de un equipo repleto de talento sumido en dudas tácticas después del fracaso de Inglaterra 1966. Zagallo fue el director de orquesta de la que, para muchos, es la mejor selección de la historia, que levantó un nuevo trofeo en el Estadio Azteca con futbolistas como Pelé, Jairzinho, Gérson, Tostáo, Rivellino o Carlos Alberto, entre otros.

De esta forma, Mário Zagallo se convirtió en la primera persona capaz de ganar la Copa del Mundo como jugador y como entrenador. Algo que, años después, lograrían también Franz Beckenbauer y Didier Deschamps.

Rinus Michels

El mérito de Rinus Michels es enorme. Aparecer en la lista de los mejores entrenadores de la historia de los Mundiales sin haber logrado ganar el trofeo puede parecer contradictorio, pero no puede ser más merecido.

Michels fue el creador del «Fútbol Total» con el que La Naranja Mecánica asombró al mundo en Alemania 1974. Con Johan Cruyff como líder dentro del terreno de juego, los neerlandeses practicaron un fútbol nunca visto que supuso un antes y un después.

El equipo de Michels se plantó en la final aniquilando a potencias como Argentina (4-0) o Brasil (2-0), con un juego en el que los futbolistas intercambiaban continuamente su posición, realizaban una presión asfixiante al rival y utilizaban la posesión de balón para dominar los partidos a su antojo. Tras caer contra Alemania en la final, Holanda se convirtió en el subcampeón más recordado de todos los tiempos.

César Luis Menotti

«El Flaco» es la representación romántica del fútbol. Defensor a ultranza del juego vistoso, la posesión del balón, la creatividad del jugador y el respeto por el espectáculo, César Luis Menotti asumió el cargo de seleccionador de Argentina tras el fracaso de 1974.

Su gran mérito fue dotar a la Albiceleste de una organización seria y profesional, transformando por completo las estructuras del equipo nacional. El reto era de lo más exigente: ganar el Mundial de 1978 que debía celebrarse en Argentina. Y lo consiguió.

En un contexto social sumamente complejo, con un país dominado por el dictador Jorge Videla, Menotti logró aislar a los futbolistas y plantear un torneo valiente, ofensivo y repleto de carácter. Con figuras como Mario Alberto Kempes o Daniel Passarella, el equipo fue llevado en volandas por su hinchada con un fútbol de alta escuela.

Carlos Bilardo

Si Menotti fue el principal representante del fútbol romántico y vistoso, Carlos Bilardo lo fue del juego pragmático donde el resultado era lo más importante. «El Doctor» representó una de las vertientes más obsesivas, detallistas y competitivas de los banquillos mundialistas.

Nombrado seleccionador de Argentina tras el Mundial de 1982, Bilardo tuvo que soportar y superar críticas feroces de la prensa y la afición debido a su estilo, muy alejado del lirismo de su predecesor en el cargo: César Luis Menotti. Sin embargo, su fe ciega en el trabajo táctico, el estudio minucioso de los rivales y la optimización de los recursos propios acabó dando sus frutos logrando el título en México 1986.

Con Diego Armando Maradona como gran estrella y capitán del equipo, Bilardo implementó un sistema táctico 3-5-2 que tomó por sorpresa al resto de selecciones. «El Narigón» rodeó de un bloque defensivo y solidario a la figura del equipo que tenía libertad absoluta en ataque para dinamitar los partidos.

En 1990, con un equipo mermado físicamente, Bilardo volvió a clasificar a Argentina para una nueva final. Sin embargo, Alemania logró su venganza venciendo con un penalti muy discutido, dejando a la Albiceleste sin un doblete que hubiera sido histórico.

Carlos Bilardo festeja el título obtenido por Argentina en México 86.
Carlos Bilardo festeja el título obtenido por Argentina en el Mundial de México 86. Foto: Wikimedia Commons / Dominio Público.

Franz Beckenbauer

Si existe un sinónimo de elegancia y liderazgo en la historia del fútbol, ese es Franz Beckenbauer. Tras haber capitaneado con una sobriedad insultante a la Alemania Federal que logró el título en 1974, «El Káiser» se hizo cargo del banquillo germano en 1984.

Su éxito fue inmediato. Beckenbauer llevó al equipo a dos finales consecutivas. La primera fue en México 1986 donde la Argentina de Maradona le dejó sin título. La segunda, de nuevo contra los argentinos, convirtió a Franz en la segunda persona capaz de ganar el torneo como jugador y técnico.

Beckenbauer creó un equipo con un bloque defensivo indestructible. A esto se unía un Lothar Matthäus líder en el centro del campo y una delantera con futbolistas de una calidad indiscutible como Rudi Völler o Jürgen Klinsmann.

Didier Deschamps

No podíamos cerrar esta lista de los mejores entrenadores de la Copa del Mundo sin destacar a Didier Deschamps. El técnico francés, que ya levantó el título como jugador en Francia 1998, se hizo cargo de «Les Bleus» en el año 2012.

Poco a poco fue construyendo un equipo a su imagen y semejanza logrando que Francia alcanzara su segunda estrella en el Mundial de Rusia 2018. Deschamps demostró una inteligencia sobresaliente para gestionar un vestuario repleto de estrellas entre las que destacaban Antoine Griezmann, Paul Pogba o Kylian Mbappé, convenciéndoles de anteponer el sacrificio colectivo por encima del lucimiento personal.

Esta regularidad se mantuvo en Qatar 2022 donde Francia volvió a rozar el título. En una de las mejores finales de la historia, los franceses cayeron ante la Argentina de Messi en la tanda de penaltis.

Imagen principal: Johan Cruyff y Rinus Michels después de un partido de 1974. Foto: Bert Verhoeff / Anefo / Nationaal Archief (Dominio Público / CC0).