La decisión de César Luis Menotti de dejar fuera a Diego Armando Maradona para el Mundial 1978 fue un jarro de agua fría para la, por aquel entonces, joven estrella argentina. Aunque con el paso de los años la relación entre ambos mejoró, lo cierto es que ‘El Pelusa’ nunca superó del todo este hecho que le dejó una profunda cicatriz en lo emocional.
Lista definitiva: Maradona fuera del Mundial 1978
El 19 de mayo de 1978, apenas dos semanas antes del comienzo del Mundial de Argentina 1978, César Luis Menotti dio la lista definitiva de la albiceleste. Diego Armando Maradona, Humberto Rafael Bravo y Victor Alfredo Bottaniz se quedaron fuera. La ausencia de la joven estrella emergente, que por aquel entonces contaba con 17 años, fue todo un bombazo que sorprendió a todo el mundo.
Aunque Maradona era todavía un menor de edad que destacaba en Argentinos Juniors y que, por supuesto, todavía tenía toda la carrera por delante, lo cierto es que la decisión de Menotti fue, cuanto menos sorprendente. Durante muchos años se especuló con las distintas razones que pudieron llevar al técnico a dejar fuera al que, años después, sería considerado por muchos como mejor jugador de todos los tiempos.
Maradona contó en numerosas entrevistas que, al no escuchar su nombre, se levantó y se marchó del campo de entrenamiento con lágrimas en los ojos: «No dejé de llorar hasta llegar a casa. La que peor se lo tomó fue mi hermana, que dijo auténticas barbaridades sobre El Flaco (Menotti). Eso si, apenas unos días después saqué toda mi rabia e hice cuatro goles con Argentinos Juniors en un partido contra Chacarita».
Por su parte, el propio Menotti reconoció en más de una ocasión haberse equivocado: «Fue el momento de mayor dolor que he sentido en mi vida. Creo que me equivoqué al no convocar a Maradona para el Mundial de 1978. En aquel momento él tenía 17 años y consideré que carecía de la experiencia internacional necesaria. Además, el campeonato se celebraba en Argentina, con la presión que eso conllevaba para un chico tan joven».
Mundial juvenil de Japón 1979
Pero Menotti aún defendía su decisión con más argumentos de peso. Entre el Mundial de Argentina 1978 y el comienzo de las eliminatorias del Mundial juvenil de Japón 1979 (donde sí contó con Maradona) apenas pasaron 6 meses. De esta forma, el futbolista podría estar en condiciones óptimas para afrontar este compromiso que, dicho sea de paso, fue la consagración de Diego.
El rendimiento y ‘venganza’ de Maradona se resume fácilmente: Jugó 6 partidos, marcó 6 goles y repartió 6 asistencias. Fue condecorado con el balón de oro como mejor futbolista del torneo y Argentina ganó su primer título en esta categoría.

De esta forma, la ‘reconciliación’ entre Menotti y Maradona fue un hecho. A partir de ahí, el técnico ya no dudó ni un instante de incluir a Maradona en la selección mayor y ambos compartieron vestuario en la Copa del Mundo de España 1982. Un torneo que, dicho sea de paso, no fue bien para ninguno de los dos ya que Argentina cayó eliminada en la segunda fase en un partido que perdió contra Brasil y en el que Diego fue expulsado.
La gloria de México 86, ya sin Menotti
Los caminos de Menotti y Maradona se separaron después de aquel Mundial de España 82. El técnico abandonó la dirección de Argentina y su sustituto no fue otro que Carlos Bilardo. Con el nuevo entrenador, Maradona logró su único campeonato del mundo en México ’86 con una actuación individual absolutamente sublime.
Después de aquello, Diego aún jugo dos Mundiales más, el de Italia en 1990 y, por último, el de Estados Unidos 1994. Su balance: 4 participaciones, 1 título (1986) y una final perdida (1990). Eso sí, la espina de no haber podido representar a su país en 1978 en un Mundial que se ganó y se jugó en casa. Algo que ni Diego, ni el propio Menotti, pudieron olvidar ni superar del todo.
Imagen principal: Wikimedia Commons (Dominio Público)

Filólogo. Amante del fútbol histórico. El que tuvo la idea de hacer todo esto.


